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Es necesario que la implementación de nuevas tecnologías, vitales para optimizar las operaciones, esté acompañada por un cambio de mentalidad organizacional que empodere a los equipos y les permita ser más eficientes.

¿Por qué se producen errores en la gestión de operaciones industriales? La falta de nuevos enfoques de trabajo para un contexto cada vez más desafiante es un problema común en las organizaciones. Como dice Bill Gates, “el éxito requiere actualmente la agilidad y el impulso para constantemente repensar, reaccionar y reinventar”.

Hacer las mismas cosas en forma repetida y esperar resultados diferentes es causa de problemas operativos. Lamentablemente, esto ocurre con demasiada frecuencia en la ejecución y el monitoreo de activos y procesos en importantes proyectos industriales. 

Por eso, es hora de considerar una nueva perspectiva organizacional para encontrar un mejor resultado. La implementación de nuevas tecnologías que aumenten la confiabilidad y la disponibilidad de los activos y los equipos utilizados y el desarrollo de una estructura sólida (pero no tradicional ni estática) implica un nuevo paradigma para las empresas.

Cómo mejorar el control y llevar un registro pormenorizado de las operaciones

Mediante el uso de herramientas digitales y capacidades avanzadas de monitoreo, las industrias pueden predecir y prevenir fallas en los equipos, aumentar la productividad laboral y optimizar la gestión sin que esto implique un aumento de los costos. 

Para poder ofrecer un desempeño adecuado, las empresas contratistas que prestan servicios a diversas industrias necesitan llevar un pormenorizado registro de las operaciones. Para conseguirlo deben contar con herramientas que les permitan controlar en tiempo real todos los recursos utilizados al brindar su servicio. 

La aplicación de Internet de las Cosas Industrial (IIoT) transforma a los diversos activos por monitorear como parte de la gestión de servicios industriales en máquinas inteligentes capaces de enviar y recibir datos. 

Así, ya no es necesario contar con todo el personal en el lugar para resolver un problema. El estado de los activos puede monitorearse en forma remota y cualquier potencial problema puede detectarse en forma preventiva con la configuración de alertas.

La necesidad de establecer nuevos pilares para potenciar las operaciones

Más allá del valor de la tecnología como herramienta, para construir una estructura sólida las empresas necesitan entender la importancia de determinados pilares para potenciar sus operaciones.

En un contexto complejo como el actual, es necesario que revisen la estrategia de su cadena de valor y busquen alternativas para garantizar la disponibilidad y la continuidad de materiales y servicios.

Asegurar la competitividad implica ser flexible ante las fluctuaciones de la demanda y al mismo tiempo adoptar un control eficiente de los distintos costos sin afectar el cumplimiento con las expectativas de los clientes. Por eso, es fundamental optimizar el uso de los recursos disponibles.

Acelerar la implementación de IIoT es vital para que el personal pueda realizar tareas en forma remota. Así, las empresas que brindan servicios para operaciones industriales obtendrán diversos beneficios:

  • La información está centralizada en un solo lugar, accesible desde cualquier dispositivo.
  • Los indicadores y tendencias clave pueden ser visualizados con gráficos que permiten entender mejor el estado de las operaciones.
  • El acceso a información completa y detallada de todos los procesos mejora la toma de decisiones.
  • Cualquier problema puede ser atendido y solucionado de manera más rápida, oportuna y efectiva.

Organizaciones ágiles

Todos estos cambios no podrían llevarse a cabo si al mismo tiempo no se desarrolla un cambio en la gestión del capital humano para desarrollar una nueva estructura sólida, reorganizando equipos de trabajo para que puedan ser realizar su tarea en forma efectiva de manera remota. Solo así se asegurará el correcto funcionamiento de la cadena de suministros.

La clave pasa por repensar formas de trabajo y adaptarse al contexto. El sector operativo debe transformarse para una mayor eficiencia. El nuevo paradigma de las organizaciones ágiles sirve para ser más rápido y versátil, lo cual representa una ventaja competitiva en entornos volátiles, inciertos, complejos y ambiguos (VUCA).

Siguiendo a McKinsey, podemos establecer cinco principios fundamentales para una organización ágil:

  1. Creación de valor compartido: implica un cambio de mentalidad. Sin dejar de pensar en satisfacer a su cliente, se compromete con empleados, inversores, comunidades y otros stakeholders.
  2. Equipos empoderados: las redes de equipos flexibles y colaborativas reemplazan a la jerarquía tradicional. Se busca un balance entre libertad individual y coordinación colectiva. 
  3. Ciclos rápidos de pensamiento y acción: design thinking, lean y cualquier otra manera de iterar en forma continua y rápida constituye la base para que la organización innove y sea ágil.
  4. Personal empoderado: sirve para colaborar y crear valor con rapidez y eficiencia.
  5. Tecnología de última generación: es un recurso necesario para apuntalar la velocidad y la flexibilidad.

Una investigación reveló que las organizaciones ágiles tienen hasta un 70 por ciento de probabilidades de figurar en el cuartil más alto de salud organizacional, el mejor indicador de desempeño a largo plazo.

 

El desafío de la IIoT en América Latina

Si bien los beneficios están a la vista, nuestra región todavía se encuentra ante el desafío de encarar estos cambios tanto en el plano tecnológico como en el organizacional, ya que aún siguen siendo novedosos para muchos países. 

Específicamente en lo referido al quinto principio de una organización ágil (la tecnología como recurso necesario para mayor velocidad y flexibilidad), América Latina se encuentra en un proceso de transformación hacia la tecnología de cuarta generación, como explica Guilherme Abad en un artículo reciente en el blog de Globalstar.

“Las empresas de los diferentes sectores industriales se han beneficiado con la introducción de nuevas tecnologías. Desde que la competitividad en el mercado ha aumentado por la competencia y la demanda global de modernización, América Latina se encuentra en un proceso de transformación hacia la tecnología de cuarta generación”, sostiene Abad. 

La aplicación de tecnología para los servicios industriales es fundamental para mejorar el monitoreo, la visualización y la gestión remota de activos y que las operaciones industriales de nuestra región alcancen los estándares de mercados más avanzados. Sin embargo, su aplicación debe ir acompañada de un cambio de mentalidad que transforme el paradigma organizacional para una mayor agilidad y solidez.

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